Mi génesis
En tu pecho están mis raíces,
En tus entrañas mi hogar.
Eres la fuente de vida,
Eres mi faro en el mar.
Tu calor es mi sosiego,
tu olor, éxtasis celestial.
En tus brazos yo me siento,
dueño de la eternidad.
Ni un océano de de lágrimas,
ni galaxias, ni estrellas,
socavarían el dolor
que me causaría tu ausencia.
Eres como un manantial
del que emanaron mis sueños,
mis alegrías, mis penas,
mis rarezas, mis anhelos.
No importa cuanto me pierda,
si un día olvido la virtud,
si cometo errores grandes;
fruto de mi juventud.
Sé que podrás perdonarme,
que clamarás mi inquietud,
pues el regalo más grande
que Dios ha dado eres tú.
Pueden ponerte mil nombres,
pueden cambiar tu apariencia,
aún así tú serás, madre:
génesis de mi existencia.
Comentarios
Publicar un comentario